lunes, 9 de marzo de 2026

          PARA TI

En un fresco y sutil  céfiro

se inundan mis pensamientos.

Me acarician con la lámpara

todo luz de viejos tiempos.


Eres tú la errante musa

adherida a mis silencios.

Eres el agua en el cántaro

desbordado de recuerdos.


Me diste ejemplo en tus códigos.

Me enseñaste a ser austero.

Fuiste mi guía y mi cómplice,

el Hombre que yo hoy sueño.


Vives aquí en la génesis

de un profundo y limpio beso

que hoy te entrego con mis lágrimas,

siempre amado, PADRE BUENO!

               QUIMERA

                  (cuarteta imperfecta excéntrica)

Allá los ceibos flamígeros

se adormecen dulcemente.

En esta noche son súplicas

mis pensamientos ardientes.


Pero un ardor melancólico

adherido a un sentimiento

siembra lento con su tránsito

la esperanza del rencuentro.


Y vuelvo a encender mi lámpara.

¡Y vuelvo a soñar despierta!

Cuánta dicha en la metáfora

de mi esperanzada esencia...